No resulta fácil diferenciar cuándo estamos pasando un mal día, e incluso, una mala racha y cuándo necesitamos pedir ayuda psicológica.

Todos pasamos momentos en nuestra vida en que nos viene bien una ayuda externa. La norma sería que, cuando nuestras forma habitual e intentos por solucionar un problema no funcionan y principalmente si algo nos produce sufrimiento, o interfiere de cualquier manera en el transcurso de nuestra vida diaria, nos conviene buscar ayuda psicológica.

Pon atención en estas situaciones o estados en los que podrías encontrarte; y que requerirían la ayuda de un profesional:


    1. Si sientes que tu estado de ánimo ha bajado y predomina la tristeza, te sientes muy pesimista respecto a tu futuro y sus planes y/o tienes dificultades para realizar tareas cotidianas, incluso aquellas que parecieran muy simples.

    2. Has tenido la intención de hacerte daño o has planificado hacerlo.

    3. Cuando aparece el miedo en situaciones donde antes no lo había, te paraliza y limita tu vida cotidiana.

    4. Frente a ansiedad frecuente y excesiva que no te deja funcionar bien y te bloquea.

    5. Cuando llegas a un estado en que las emociones te desbordan de repente y no sabes cómo controlarlas, ni tampoco cómo explicarlo.

    6. Cuando hay un consumo frecuente y excesivo de alcohol y otras drogas, o automedicación de fármacos para el ánimo o el sueño.

    7. Si sientes que tienes problemas a la hora de relacionarte con otras personas y lo pasas mal en cualquier acontecimiento social.

    8. Problemas de autoestima ya sea muy baja o muy alta y que afecta en tus relaciones personales, de pareja y vida laboral.

    9. Tienes problemas con tu relación de pareja y sientes que más que hacerte feliz te hace infeliz.

    10. Si tienes niños y a veces te sientes perdido y no sabes cómo relacionarte mejor con ellos.

¿QUIERES AYUDA?, Te diremos a dónde puedes llamar y a quien recurrir:

¡DESTACADO!: Datos para Terapia Familiar y de Pareja